Tratamiento de la infección meningocócica

Autor: Alexey Portnov, médico de familia
Fecha de creación: 23.05.2011
Última revisión: 12.07.2025

Todo paciente con infección meningocócica o con sospecha de infección debe ser hospitalizado de inmediato en un servicio especializado o unidad de diagnóstico. Se administra un tratamiento integral para la infección meningocócica, considerando la gravedad de la enfermedad.

Terapia antibacteriana para la infección meningocócica

Para la infección meningocócica generalizada, el tratamiento con penicilina a dosis altas sigue siendo eficaz. La sal potásica de bencilpenicilina se administra por vía intramuscular a una velocidad de 200.000 a 300.000 U/kg al día. Para niños de 3 a 6 meses, la dosis es de 300.000 a 400.000 U/kg al día. La dosis diaria se administra en partes iguales cada 4 horas, sin descanso nocturno. En niños de 3 a 3 meses de vida, se recomienda acortar los intervalos a 3 horas.

En casos graves de meningoencefalitis, y especialmente de ependimitis, está indicada la bencilpenicilina intravenosa. Se observa un efecto clínico claro entre 10 y 12 horas después de iniciar el tratamiento con penicilina. No se recomienda reducir la dosis de penicilina hasta completar el tratamiento (5-8 días). Para entonces, el estado general mejora, la temperatura corporal se normaliza y los síntomas meníngeos remiten.

Si bien las penicilinas son eficaces en el tratamiento de las infecciones meningocócicas, actualmente se debe dar preferencia al antibiótico cefalosporínico ceftriaxona (Rocephin), que penetra bien en el líquido cefalorraquídeo y se elimina lentamente del organismo. Esto permite limitar su administración a una o dos veces al día, con una dosis máxima de 50-100 mg/kg al día.

Para monitorizar la eficacia del tratamiento antibiótico, se realiza una punción lumbar. Si la citosis del líquido no supera las 100 células/mm³ y es linfocítica, se suspende el tratamiento. Si la pleocitosis persiste neutrofílica, se debe continuar la administración de antibióticos con la dosis previa durante 2-3 días más.

No se recomienda combinar dos antibióticos, ya que no mejora la eficacia del tratamiento. El uso de antibióticos combinados solo debe considerarse en caso de infección bacteriana (estafilococo, proteus, etc.) o la aparición de complicaciones purulentas, como neumonía, osteomielitis, etc.

Si es necesario, se puede prescribir succinato de sodio (cloranfenicol) en dosis de 50 a 100 mg/kg al día. La dosis diaria se administra en 3 o 4 tomas. El tratamiento se continúa durante 6 a 8 días.

Tratamiento sintomático de la infección meningocócica

Junto con la terapia etiotrópica para la infección meningocócica, se administran diversas medidas patogénicas para combatir la toxicosis y normalizar los procesos metabólicos. Para ello, se proporciona a los pacientes una cantidad óptima de líquidos mediante infusiones intravenosas y de solución de reamberina al 1,5 %, reopoliglicina, solución de glucosa al 5-10 %, plasma, albúmina y otras sustancias. Los líquidos se administran por vía intravenosa a una velocidad de 50-100-200 mg/kg al día, según la edad, la gravedad de la afección, el equilibrio hidroelectrolítico y la función renal. También se indica inmunoglobulina de donante y se prescriben probióticos (Acipol, etc.).

En casos muy graves de meningococemia asociada al síndrome de insuficiencia suprarrenal aguda, el tratamiento debe iniciarse con la administración intravenosa de líquidos (p. ej., hemodez, reopoliglucina, solución de glucosa al 10%) hasta la aparición del pulso, seguida de hidrocortisona (20-50 mg). La dosis diaria de glucocorticoides puede aumentarse a 5-10 mg/kg de prednisolona o 20-30 mg/kg de hidrocortisona. Una vez que se presente el pulso, la administración de líquidos debe cambiarse a goteo intravenoso.